Me encanta cuando levantas tu mirada al infinito y estimulas el brillo de los astros, mientras te vas perdiendo entre los recuerdos que emergen como la oscuridad al despertar la noche.
Cuando caminas e impregnas todo a tu alrededor con tu estela llena de paisajes. Cuando las palabras se desviven por permanecer en tu boca.
Aun esperaba mas de lo prometido aun esperaba mas de lo prohibido Y aun esperaba algo mas que la duda o la verdad, o de lo que soñó aun esperaba un eko en el camino aun esperaba el guiño del olvido Y aun esperaba algo mas que la duda o la verdad, o de lo permitido Aun esperaba mas en el horizonte entre lo prohibido o lo que se esconde Y esperaba un poco mas que la duda o la verdad, o de lo que responde Aun esperaba mas de lo imposible aun esperaba mas de lo permitible Y esperaba mucho mas que la duda o la verdad, o de lo posible Aun esperaba mas de lo pactado Aun esperaba mas de lo brindado Y aun esperaba mucho mas que la duda o la verdad, o de lo logrado Y aun esperaba mucho mas que la duda o la verdad, o de lo pasado por todo lo que has llorado.
Es en vano, esperar esos tiempos otra vez; Es en vano seguir callando todo... Es en vano aguardar que tus ojos me abracen de nuevo y que tus olas se rompan aquí, donde el océano ha naufragado y un barco se llevo hasta la brisa... y hasta tu risa.
Es extraño, abrazar esos días otra vez y sentir como se apaga el mundo, Es en vano aguardar que tu tacto me vuelva a envolver, y que tu puesta de sol sea conmigo en ese océano seco y salado, y un horizonte que me oculta con prisa tu pequeña sonrisa.
Es entonces que al fin pude ver las estatuas de vidrio, de cera y de sal, que traslucían, tus recuerdos de viajes en dunas, la fracción de un segundo infinito, de esa imagen de un gato sin luna, ese vuelo del águila herida, de una música, eterna locura, de una madre y un padre amorosos, una nube sacada de un pozo; que me repetía, que los viejos susurros son otros, que la lluvia ha secado hasta en polvo, y ha extraviado ese beso en tus hombros, que dejaron mis dedos de agosto, que ha deshecho toda la esperanza, de volver a encontrar tu llegada y no repetir tu partida.
Es inútil amor... seguir fingiendo todo, pues todo hoy es nada y es todo, y a pesar de todo... te espero...
¿De ké sirve makillarme si tú no me vas a ver?... ¿de ké sirve ke cante si tú no me vas a oir? ¿de ké me sirve la vida...si tú no estás akí? ¿de ké me sirve vivir?
El alba es un camino. Por el alba se llega a la dulzura. El aviso general de los gallos abre a la luz las puertas de la tierra.
El aire reparte una casta voz de campanas. Un trino de pájaro rompe el cristal del cielo y riega el silencio fresco de la madrugada. El árbol duerme vuelto hacia sí mismo. Tú, mi fiel compañía, dices palabras irreales para salvar el sueño que se aleja en el agua sutil de la noche. Despierta tiritando en el vacío un ángel retardado. Un fantasma, una sombra, un soplo, nada. Y amanece.
Quiero una de tus miradas, para enmarcarla con mis recuerdos, para enterrarla en mis tesoros, quiero todas tus miradas, para saber que me amas, para vibrar al son de tus ojos, y no dejar de amarte.