Hay paz para los sentidos, una paz soñadora en cada mano, y profundo silencio en la tierra fantasmal, profundo silencio donde las sombras cesan.
Sólo el grito que el eco hace chillido de algún ave desconsolada y solitaria; la codorniz que llama a su pareja; la respuesta desde la colina en brumas.
Y súbitamente, la luna retira su hoz de los cielos centelleantes y vuela hacia sus cavernas sombrías cubierta en velo de gasa gualda.
Algún día te escribiré un poema que no mencione el aire ni la noche; un poema que omita los nombres de las flores, que no tenga jazmines o magnolias.
Algún día te escribiré un poema sin pájaros, sin fuentes, un poema que eluda el mar y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré un poema que se limite a pasar los dedos por tu piel y que convierta en palabras tu mirada. Sin comparaciones, sin metáforas; algún día escribiré un poema que huela a ti, un poema con el ritmo de tus pulsaciones, con la intensidad estrujada de tu abrazo. Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha.
Estás contra mi pecho, y sé que todo el aire desordenado de mi vida rinde ante ti los brazos, mujer mía.
Conmigo por tantas horas, tú restauras mi profunda alegría y la apuntalas a tu modo en el mundo. Y eres la fantasiosa que recorre el delicado juego de la encantada noche, mi poseída.
Yo era un tipo valiente y ahora temo kedarme solo todo el mes de Noviembre y me aferro a las cosas ke hicimos frenéticamente despiadadamente.
Yo era un tipo muy bravo y ahora enfrento tu ausencia y parece ser mi último trago y me salen fantasmas ke cruzan en medio del lago Ya estoy algo demente.
Me sacudo del viento y observo atentamente y me arrastro a los pies de unas hojas ke kieren jugar Kiero ser ese brujo, zahorí, un mendrugo kon alma de duende kiero ser un vidente y seguir siendo tu confidente en esa calle tan sola y serpiente.
Me arrastro a paso de barro entre los rumbos ke cortan los rezos del último santo de los últimos gestos del mago antes de embrujarnos y abrazarnos y no pensar en separarnos.
Y es ke andábamos juntos Komo brisa ke mece en Otoño el primer encanto Sobrevivo a la fuerza del tiempo komo un celacanto ictiológicamente, paleontológicamente.
Me sacudo el destino ke corre como agua de fuente Soy el último ke habla de mundos ke nadan ausentes Kiero ser ese azul hechicero, un mendrugo kon alma de duende kiero ser un vidente y seguir siendo el ke toke tu frente un añoso contra la corriente.
Yo era un tipo sensato y esperaba cobrarle a esta tierra ese último pacto Adentrándome hasta esa tu orilla ke hoy kiere estar sola Extrañamente hoy estás muy silenciosa.
Y es ke pareces dormida en espacios ke guardan los nidos desde las aureolas Y temo despertarte y te vuelvas de nuevo en ausencia La travesía de rozar esta demencia.
Nunca más se deshizo el hechizo ese viejo conjuro contagia Ya no me preocupaba en buscar ese instante de magia Me reafirmo en la antigua promesa Ke firmamos tu y yo entre las flamas Kiero ser ese gato ke aún se acurruca en tu cama.
Y ahora encuentro razones abiertas para estar siempre al tanto y alerta Para ser un vidente y seguir siendo el ke maúlle a tu puerta me comunico a través de tu esencia por esa hendija ke corre entreabierta y ke kiere bailar bailará.
Y ya rodean la casa Y no kiero dejarte akí sola en esta hora incierta Y al fin entran y nos ven cenando a la luz de unas velas y hablando del mundo y del otro mundo.