¿Cómo cantar al sol si es la mañana que llama y es tan dulce besarte cuando sabes que amanece y que tu cuerpo es luz y yo te toco mientras el día duerme aún?
"Lo que distingue al hombre insensato del sensato es que el primero ansía morir orgullosamente por una causa, mientras que el segundo aspira a vivir humildemente por ella"
Soy de una tierra hermosa de América del Sur, en mezcla gaucha de indio con español. De piel y voz morochas vi en mi guitarra que al mundo van las coplas, y me fui yo. Con un rumor de nido volaban tras de mí, aquellos pañuelitos en la estación. Pero soy peregrino y a mi nostalgia le canto así en la oreja del corazón: Vamos a la distancia, sí, que soy el trovador, si la distancia llama, yo jamás veré ponerse el sol. Vamos a la distancia, ya, y si no llego, amor, vos le darás mi alma de argentino y de cantor. Mi casa es donde canto porque aprendí a escuchar la voz de Dios que afina en cualquier lugar, ecos que hay en las plazas y en las cocinas, al borde de una cuna y atrás del mar. Si en esta andanza un día me espera la vejez, ya mi niñez le hará la segunda voz; y al fin con dos gargantas, a mi agonía, le cantaré en la oreja del corazón: Vamos a la distancia, sí, que soy el trovador, si la distancia llama yo jamás veré ponerse el sol. Vamos a la distancia, ya, y si no llego, amor, vos le darás mi alma de argentino y de cantor.
Sueño con una mesa y una silla Sueño que me doy vuelta en automóvil Sueño que estoy filmando una película Sueño con una bomba de bencina Sueño que soy un turista de lujo Sueño que estoy colgando de una cruz Sueño que estoy comiendo pejerreyes Sueño que voy atravesando un puente Sueño con un aviso luminoso
Sueño con una dama de bigotes Sueño que voy bajando una escalera Sueño que le doy cuerda a una vitrola Sueño que se me rompen los anteojos Sueño que estoy haciendo un ataúd
Sueño con el sistema planetario Sueño con una hoja de afeitar Sueño que estoy luchando con un perro Sueño que estoy matando una serpiente
Sueño con pajarillos voladores Sueño que voy arrastrando un cadáver Sueño que me condenan a la horca Sueño con el diluvio universal Sueño que soy una mata de cardo.
Hay paz para los sentidos, una paz soñadora en cada mano, y profundo silencio en la tierra fantasmal, profundo silencio donde las sombras cesan.
Sólo el grito que el eco hace chillido de algún ave desconsolada y solitaria; la codorniz que llama a su pareja; la respuesta desde la colina en brumas.
Y súbitamente, la luna retira su hoz de los cielos centelleantes y vuela hacia sus cavernas sombrías cubierta en velo de gasa gualda.
Algún día te escribiré un poema que no mencione el aire ni la noche; un poema que omita los nombres de las flores, que no tenga jazmines o magnolias.
Algún día te escribiré un poema sin pájaros, sin fuentes, un poema que eluda el mar y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré un poema que se limite a pasar los dedos por tu piel y que convierta en palabras tu mirada. Sin comparaciones, sin metáforas; algún día escribiré un poema que huela a ti, un poema con el ritmo de tus pulsaciones, con la intensidad estrujada de tu abrazo. Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha.
Estás contra mi pecho, y sé que todo el aire desordenado de mi vida rinde ante ti los brazos, mujer mía.
Conmigo por tantas horas, tú restauras mi profunda alegría y la apuntalas a tu modo en el mundo. Y eres la fantasiosa que recorre el delicado juego de la encantada noche, mi poseída.
Yo era un tipo valiente y ahora temo kedarme solo todo el mes de Noviembre y me aferro a las cosas ke hicimos frenéticamente despiadadamente.
Yo era un tipo muy bravo y ahora enfrento tu ausencia y parece ser mi último trago y me salen fantasmas ke cruzan en medio del lago Ya estoy algo demente.
Me sacudo del viento y observo atentamente y me arrastro a los pies de unas hojas ke kieren jugar Kiero ser ese brujo, zahorí, un mendrugo kon alma de duende kiero ser un vidente y seguir siendo tu confidente en esa calle tan sola y serpiente.
Me arrastro a paso de barro entre los rumbos ke cortan los rezos del último santo de los últimos gestos del mago antes de embrujarnos y abrazarnos y no pensar en separarnos.
Y es ke andábamos juntos Komo brisa ke mece en Otoño el primer encanto Sobrevivo a la fuerza del tiempo komo un celacanto ictiológicamente, paleontológicamente.
Me sacudo el destino ke corre como agua de fuente Soy el último ke habla de mundos ke nadan ausentes Kiero ser ese azul hechicero, un mendrugo kon alma de duende kiero ser un vidente y seguir siendo el ke toke tu frente un añoso contra la corriente.
Yo era un tipo sensato y esperaba cobrarle a esta tierra ese último pacto Adentrándome hasta esa tu orilla ke hoy kiere estar sola Extrañamente hoy estás muy silenciosa.
Y es ke pareces dormida en espacios ke guardan los nidos desde las aureolas Y temo despertarte y te vuelvas de nuevo en ausencia La travesía de rozar esta demencia.
Nunca más se deshizo el hechizo ese viejo conjuro contagia Ya no me preocupaba en buscar ese instante de magia Me reafirmo en la antigua promesa Ke firmamos tu y yo entre las flamas Kiero ser ese gato ke aún se acurruca en tu cama.
Y ahora encuentro razones abiertas para estar siempre al tanto y alerta Para ser un vidente y seguir siendo el ke maúlle a tu puerta me comunico a través de tu esencia por esa hendija ke corre entreabierta y ke kiere bailar bailará.
Y ya rodean la casa Y no kiero dejarte akí sola en esta hora incierta Y al fin entran y nos ven cenando a la luz de unas velas y hablando del mundo y del otro mundo.