lunes, 19 de abril de 2010

El árbol de la ciencia

Dicen, mi amor, que es imposible hacer
versos de amor feliz, de enamorado,
que sólo lo perdido o no alcanzado
se canta en la poesía, el padecer.

Olvido o el sufrimiento de volver
al recuerdo de todo lo pasado.
Unas veces la sed de lo vedado;
otras, el vino del amargo ayer.

No hagas caso, mi amor, habladurías.
Contigo todas mis melancolías
son ramas escarchadas en anís.

Donde se posa un pájaro de nieve.
Escúchale cantar tan hondo y breve.
Que no te engañe su plumaje gris.

Andrés Trapiello.

8 comentarios:

Ricardo Baticón dijo...

Hola Sid,

qué guapa esta poesía de Andrés Trapiello... Hacía un tiempo que no pasaba por aquí, pero siempre es un placer!

Saludos!

Aioria90 dijo...

Buenísima Sid, me tenés que recomendar algunos libros de poesía!

Sid dijo...

Aioria, tienes a muchos, a Borges y si quieres a alguno un poco menos conocido, pues lee a Luis Benites. Ambos argentinos.

Que estés bien.

Laura dijo...

De verdad te admiro Sid...

Sid dijo...

Gracias por esas palabras Laurita, pero creo que exageras, esas palabras son mayores y yo no soy digno de eso.

De todas maneras, un abrazo.

:)

Laura dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Laura dijo...

En serio, me parece que pones unos poemas muy lindos ^^

Sid dijo...

Gracias de nuevo Laurita, pues siempre serás bienvenida por aquí.

Un abrazo.