miércoles, 15 de septiembre de 2010

Gitanjali - 42



En el alba, se murmuró que tú y yo habíamos de embarcarnos solos, 
y que nadie en el mundo sabría nada de nuestro viaje sin fin y sin objeto.
Por un mar sin orillas, ante tu callada sonrisa arrobada, 
mis canciones henchirían sus melodías, libres como las olas, 
libres de la esclavitud de las palabras.

¿No es la hora todavía? ¿Aún hay algo que hacer? 


Mira, el anochecer cae sobre la playa, y en la luz que se apaga, 
los pájaros del mar vuelven a sus nidos.

¿Cuándo se soltarán las amarras, y la barca, como el último vislumbre del poniente, se desvanecerá en la noche?


Rabindranath Tagore.

3 comentarios:

El Mar no Cesa dijo...

¿Cuando se soltarán esas amarras?. ¿No hay segunda parte?...
Un excelente poema, como siempre Sid... me encanta la seleccion que haces.
Un abrazo!
Mar.

Sid dijo...

No hay segunda parte mi querida mar, esa segunda parte lo hacemos nosotros.

un abrazo.

Ricardo Baticón dijo...

Hola Sid!

me encanta Rabindranath Tagore y este texto no le conocía.

Gracias y saludos!